domingo, 8 de julio de 2018

TE ENVIO

Amor, te envío mi escarcha,
el frío de mis recuerdos,
la oscuridad de mis ojos
y el perfume de mi aliento.
Amor, te envío poemas
que ya me nacieron muertos,
palabras que no escuchaste
y mentiras por consejos.
Te envío todas las cosas
que a mí tus besos me dieron.
aquellos que te olvidaste
y aquellos que se perdieron.
Amor, aún te sigo amando
a pesar de tus silencios,
del veneno de tu boca
y tu mirada de acero.
Y espero que donde vivas,
que donde aniden tus sueños,
no haya nadie que te pague
como a un Judas, con talentos.
Amor te envío mis horas,
mi luz y mis pensamientos,
te envío mis noches largas
y mis insomnios eternos.
Para que puedan tus manos
esculpir con mis silencios,
aquello que nunca fuimos
y lo que nunca seremos.
Amor, en la despedida
te envío todos mis versos.


LUNA EMBARAZADA

Una luna embarazada
parió millones de estrellas,
y un jinete de silencios
las repartió por la tierra.

Les canta nanas la luna
en noches de luna llena,
y las estrellas suspiran
formando así los cometas.

Una luna niña y madre
en el universo espera
el regreso de aquel astro
que amor sin fin prometiera.

Y contempla con sonrisas
el brillo de sus pequeñas.
mientras en silencio tiñe
con su luz a los planetas.

Mira las noches de luna,
mira en el agua su estela,
y si contemplas su rostro
podrás captar su tristeza.

La luna se siente sola,
más la luna no se queja,
extiende sus manos frías
y se esconde entre las piedras

en los recodos del río,
entre los restos de hiedra,
por detrás de las montañas
en el mar y entre la arena.

Una luna embarazada
parió millones de estrellas,
y del fruto de sus sueños
hoy en el cielo,
es eterna.
eterna como la vida.
eterna como la espera.

domingo, 4 de marzo de 2018

TUS BESOS Y MIS BESOS

En medio de la noche que brilla silenciosa,
allá donde en rompientes mueren los sentimientos.
en medio de la nada que escapa caprichosa
al silencio dormido del duende de los tiempos.
En medio del vacío que dejan las palabras,
viven acurrucados tus besos y mis besos,
lo mismo que dos niños que aprenden a quererse
sin saber que la vida los llevará tan lejos.
En un lugar lejano poblado de ansiedades
donde el reloj se olvida de marcarnos el tiempo,
en un islote frío que añora triste el agua
porque perdió en la tierra sus años venideros,
anidan como almas perdidas en el aire
igual que golondrinas, tus besos y mis besos,
con lágrimas que mudas dibujan en la tierra
los surcos en que arrastran su bilis los recuerdos.
No fuimos imposibles ni fuimos realidades,
tan solo fuimos algo sin nombre y sin comienzo,
pero allá donde un día se soñaron las olas
se mueren desgastados, tus besos y mis besos.


Y ESPERO

Y espero que quién pinta la sonrisa en tu boca
la siga dibujando al paso de los días,
espero que la lluvia escape a tu ventana
y lejos de tu casa suene su melodía.
Espero que tu seas feliz en cada instante
como es feliz la tierra al calor de la brisa,
y que brillen tus ojos, mirándose en sus ojos,
sin nada que perturbe el duende de tu dicha.
Y yo iré caminando, llevando tu recuerdo
como se lleva el agua las olas de la orilla,
tan lejos que no duela mi corazón cansado,
tan cerca que el recuerdo guarde mi despedida.
Y espero que la vida te regale momentos
que puedan escribirse en tu piel con caricias,
y yo estaré a distancia, caminando en silencio,
feliz imaginando en sueños...tu sonrisa.


lunes, 29 de enero de 2018

EN LA ESPERA

Y tan solo poseo un corazón dormido,
que se está marchitando al compás de las horas,
como el duende que escucha, tras la puerta escondido,
abrazando en su burla el rumor de las sombras.
La pérfida nostalgia se cuela en el silencio,
gris y brumosa estrella rozando las esquinas,
así como Caronte navegaba el infierno
frenético enviado de engaños y mentiras.
Soy dueña de las horas que quedaron varadas
en medio de los mares de escépticas desdichas,
y dueña del recuerdo que anida en mi memoria
cual pájaro que niega del vuelo la partida.
Y me quedan susurros disfrazados de aromas,
miradas en el torno de un convento de dicha,
espejismos sin tregua que cabalgan la noche
y duermen a mi lado velando mi vigilia.
Si me dicen que un día volverás a encontrarme
esperando el regreso como se espera el día,
que escucharé tus pasos y podrá dibujarse
en mis ojos cansados la luz de tu sonrisa
esperaré, sin miedo, como se espera el alba
y tenderé a la noche mi mano adormecida,
para coger la tuya de nuevo y explicarte
que el tiempo no ha borrado aquello que sentía.
Y tan solo poseo un corazón dormido
que murió aquella noche que te fuiste en la sombra
y que espera el momento en que tu amor y el mío
dibujen nuevamente en el mar caracolas,
en la tierra montañas y en el cielo caminos
y recorrerlos juntos más allá de la aurora,
porque solo poseo aquello que no es mío,
lo que tu te llevaste... y mi silencio añora,
 

EN LA SENDA

En la senda que oscura se despierta
se funden en dolor, tu amor y el mío,
caminantes descalzos tras los pasos
que dejaron grabados su vacio.
Allá el alma dibuja en los rincones
caricias que jamás se han prometido,
y se duerme abrazada a sus poemas
cual preso que se abraza a su martirio.
En la senda que leve nos respira
como aliento del sueño de algún niño
caminamos, sin pasos  ni regresos,
esperando tal vez ser lo que fuimos.
Y lloran madrugadas sin aurora
exclavas penitentes de sus nichos,
rompiendo en mil pedazos los instantes
carentes de futuro y de egoismo.
En la senda que nace de una historia
se resumen historias y acertijos,
raras muecas en rostros olvidados
que sin miedos se aferran al abismo.
Si llegamos al punto de querernos
como nunca jamás nadie se quiso,
llegaremos al punto en que los labios
olviden de los besos el motivo
y allá donde la senda nos separe
volveremos de nuevo a reunirnos.


martes, 9 de enero de 2018

Galia

Para ti, mi pequeña, mi regalo,
esa fiel compañera en la agonía,
la que está siempre ahí cuando yo lloro
y ríe si yo rio, sin sonrisa.
Para ti mi peluda que despierta
conmigo en la mañana y que me espía,
que me espera fiel siempre sin cansarse
con ese amor que entrega sin medida.
Mi amiga más sincera, mi muñeca,
mi rabona, mi dulce melodía,
la que camina siempre allí a mi lado
llenando cada paso de energía.
Para ti dulce Galia, la nerviosa,
la de los ojos dulces, la chiquita,
la que ladra en la noche y me despierta
y lamiendo mis manos, me acaricia.
Un te quiero a mi perra, a mi guardiana,
a la luz de mi casa, a la bendita
criatura que un día vio mis ojos
y decidió adueñarse de mi vida.
Mi pequeño homenaje compañera,
por dar tanto por nada, por la dicha,
de poder contemplarte y orgullosa
decirte que eres parte de mi vida.
Mi muñeca, mi amiga, mi sustento,
mi dulzura, mi suerte, mi alegría.


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